
Pauletti empezó mucho antes de tener locales, carteles o vitrinas llenas de sabores.
Nuestra historia empieza con Miguel y Regino, y la producción de dulce de leche en Paraná. De ahí surgieron recetas, aprendizajes, productos propios y una manera de entender lo dulce como algo cercano, cotidiano y familiar.
Con el tiempo, ese recorrido se transformó en heladerías, locales de barrio, puntos de encuentro y una marca que muchas personas ya sienten parte de sus momentos.
Hoy Pauletti combina helado, café, panadería, pastelería y productos para llevar. Pero, sobre todo, representa una forma de trabajar en red: cuidar el producto, atender bien, sostener una estética simple y construir cercanía.
Porque lo dulce nunca fue solamente un producto.
Es una forma de decir:
quedate un ratito, compartamos algo rico.
Soñamos con seguir creciendo junto a todos ustedes; con familias y amigos que quieran experimentar sentirse como en casa, disfrutando un rico helado y compartiendo con alegría las pequeñas y grandes cosas de la vida.
A cargo de sus hijos, la fábrica se transformó y evolucionó para permitirnos crear nuestro propio helado con un auténtico sabor, elaborado con materia prima de primera calidad y cuidando cada detalle del proceso que garantiza productos de excelencia.
Pauletti es nuestro apellido, nuestra herencia y el sello de calidad y confianza que decidimos ponerle a nuestra propia empresa.